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En esta sección puede encontrar diversos artículos realizados por nuestro Departamento Científico sobre la prevención y tratamientos relacionados con nuestros productos. Para más información puede contactarse a cientifico@laboratoriosbernabo.com

Sexualidad
La disfunción eréctil (DE) es la incapacidad de un hombre de conseguir y/o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Anteriormente se conocía como “impotencia sexual”
La DE no debe confundirse con baja líbido o por la incapacidad de alcanzar un orgasmo o eyacular ni con la eyaculación precoz.
Hoy se considera que el término de "disfunción eréctil" es más apropiado, teniendo en cuenta las connotaciones negativas con las que algunas personas asociaban la palabra impotencia. Muchos hombres tienen o tendrán ocasionalmente un problema de erección en algún momento de sus vidas, mientras que para otros se convertirá en un problema frecuente. Actualmente, esta condición afecta a más de 100 millones de hombres en todo el mundo. Se calcula que más de la mitad de los hombres mayores de 40 años tienen algún grado de disfunción eréctil.
Una erección es el resultado de un complejo proceso que involucra los vasos sanguíneos y el sistema nervioso. La anatomía del pene está especialmente diseñada para responder este proceso. El pene está conformado por dos estructuras que se inician dentro de la pelvis y se desarrollan en forma paralela hasta su extremo. Estas estructuras están compuestas por un tejido esponjoso con gran cantidad de vasos sanguíneos.
Desde el punto de vista de la erección propiamente tal, podemos decir que ésta es un estado más o menos durable en el cual el pene permanece firme y elongado, y que este mecanismo, obedece a reacciones automáticas, controladas por el sistema nervioso autónomo.
Problemas psicológicos como trastornos de ansiedad, depresión, etc.
Presión alta
Colesterol alto.
Diabetes
Enfermedades Cardíacas
Trastornos neurológicos como la Enfermedad Parkinson.
Enfermedades prostáticas y cirugías previas.
Drogas como ciertos antidepresivos.
La disfunción eréctil no debe ser algo vergonzoso; no significa que el hombre sea estéril ni tampoco que no pueda tener un orgasmo o una eyaculación. Dado que está demostrado que la capacidad eréctil no está relacionada con el orgasmo y la eyaculación, los hombres con disfunción eréctil deben dejar de ser acosados por el mito de que carecen de potencia y virilidad.
Los expertos afirman que introduciendo cambios en el estilo de vida como mejorar la dieta y hacer ejercicios, evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco, no sólo mejoran la salud en general sino que tienen cambios positivos en el mantenimiento de la función eréctil.
El advenimiento de drogas como el sildenafil, mejoran este trastorno en un gran porcentaje de estos paciente, al aumentar el flujo de sangre a nivel del pene.
La disfunción eréctil es tratable en la mayoría de los casos y si bien no es una condición amenazante para la vida -aún siendo severa-, puede tener un gran impacto en la autoestima del hombre y en sus relaciones de pareja.
Definición
La eyaculación precoz (EP) es la dificultad para ejercer un adecuado control sobre el reflejo de la eyaculación.
Es la disfunción sexual más frecuente en varones menores de 40 años y se puede definir desde varios puntos de vista. Se estima una prevalencia de entre el 4 al 39 %.
Hasta el momento no existe una definición consensuada de la misma, ya que los criterios científicos y diagnósticos utilizados en torno a la EP son poco exactos y confusos.
La eyaculación precoz puede ser primaria o secundaria.
  • La EP primaria, es cuando el varón ha tenido esa condición desde que comenzó a tener relaciones sexuales.
  • La EP secundaria, es cuando el individuo experimentó un aceptable control eyaculatorio, y lo pierde por razones desconocidas
Es importante un interrogatorio exhaustivo para descartar enfermedades que pueden ocasionarla. Si sospechamos que el paciente puede padecer este tipo de disfunción intentaremos conocer:
  1. Si es primaria o secundaria. Esta última suele ser más fácil tratar.
  2. Si sucede en todas las relaciones o en determinadas ocasiones.
  3. Valorar la severidad
  4. Indagar sobre problemas emocionales, como lo vive, como afecta a su pareja.
  5. Explorar e interrogar sobre factores de riesgo, intervenciones, tratamientos farmacológicos que puedan afectar a una buena relación sexual.
  6. Evaluar psicológicamente al paciente, preguntando como se relacionó con sus familiares en su crecimiento, si hubo malos tratos o alteraciones de la autoestima, agresiones sexuales, abusos, etc.
  7. Indagar sobre experiencias sexuales tempranas del paciente.
  8. Como son las relaciones de pareja, y de la actitud general del paciente hacia el sexo
  9. Formas de estimulación de la pareja para llegar al orgasmo.
  10. Tiempo que requiere la pareja para alcanzar el orgasmo.
Si es secundaria interrogar sobre hechos, situaciones, terapias, o procesos patológicos que puedan haber contribuido a la aparición de la EP.

Factores psico-emocionales:
  • Problemas de pareja
  • Conflictos interpersonales no resueltos
  • Miedo al fracaso durante el acto sexual
  • Existencia de otras disfunciones sexuales.
  • Trastornos de ansiedad.
Fármacos:
Medicamentos psicotrópicos
Factores orgánicos: :
  • Algunas enfermedades como prostatitis.
  • Hipersensibilidad del glande
Algunas enfermedades degenerativas y/o neurológicas: esclerosis múltiple, neuropatías periféricas, procesos medulares extensivos.